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Cómo cuidar la ducha de tu piscina

 

Las duchas solares de tu piscina, como todo elemento a la intemperie, sufren mucho fuera de la temporada de verano. Con la llegada del verano, llega también el frío,  el viento, la lluvia… y todo ello puede afectar a su mantenimiento y a su durabilidad. De cara a evitar al máximo su deterioro y lograr un buen mantenimiento, queremos darte algunos consejos:

– Vaciar las tuberías y depósitos. Es muy habitual que en algunos momentos del año, sobre todo en la época de más frío, que se pueda congelar el agua que sea capaz de congelar el agua, lo cual, puede resultar nefasto si en el interior de las canalizaciones hay agua porque pueden reventar y producir daños y fugas.

– Proteger la estructura de la ducha. Los materiales a la intemperie sufren más aunque sean de gran calidad, por eso es recomendable revestir la ducha con plásticos, o materiales similares que protejan la estructura fuera de temporada y permitan su mantenimiento a largo plazo.

-Cerrar la toma de agua. No sólo  debes cerrar la toma de agua que alimenta a la ducha, si es posible, es recomendable desconectar la ducha de la correspondiente fuente de alimentación, evitando en cualquier caso, la entrada de agua en la ducha

De esta forma, conseguirás alargar la vida útil de la ducha de tu piscina y podrás disfrutar de ella durante más tiempo.